Si en el capítulo anterior existía un elemento retardante de
la acción, como era el enamoramiento de la Carvajala y
Presentación Campos, este capítulo es, uno de los puntos
culminantes del suspense de la novela, en torno a ese
personaje histórico: Boves, de la misma forma que el
capítulo final lo será en torno a otro personaje también
histórico: Bolívar.
Es decir, que sigue el autor jugando con esos elementos
de guerra, acción y conflictos individuales, en este caso el
miedo de Fernando Fonta a Boves, que le hace huir de él,
como elementos "excitantes" y alternándolos con esos
elementos "retardantes"
La muerte de Bernardo Lazola y del capitán David con
las que acaba el capítulo no hacen más que subrayar la
importancia de este capítulo para el desarrollo de la
novela.
El capítulo siguiente sirve de nuevo como contraste con
el anterior, guerra y acción y con el siguiente o sea el XII:
es un capítulo, el XI, donde existen solamente dos
personajes, la Carvajala e Inés, las dos en torno a un
ausente: presentación Campos,la primera evocando su
figura de "héroe", la segunda su figura de rebelde y
sanguinario.
Hemos hablado de epopeya, pues bien, estos dos
personajes, con su conflicto sentimental en torno a
Presentación Campos, nos recuerdan aquellos personajes
femeninos de la poesía épica tradicional, a los que no
interesa la acción o la guerra por ella misma sino en tanto
que atañe de alguna manera a sus sentimientos o a su honor.
Estos dos personajes de mujer, Inés y "La Carvajala",
las únicas figuras femeninas importantes, no mueren como
el resto de los protagonistas, pero también la guerra trunca
sus vidas, aunque en otro campo: el sentimental. Su función
en la novela es la de presentar un aspecto más de esa
epopeya sangrienta que el autor ha querido representar,
dándole un matiz si cabe aún más trágico. Su función,
también, es contribuir a la riqueza psicológica de la novela
(amor de Presentación Campos hacia "La Carvajala") y, por
último, Inés actúa de nexo entre esos dos personajes, que a
lo largo de toda la novela van a estar relacionados:
Presentación Campos y Fernando Fonta, puesto que es a
causa de la violación de Inés Por Presentación Campos por
lo que Fernando se lanza a la guerra.
Así pues, después de ese capítulo que hemos
considerado como "retardante" de la acción, el capítulo XII,
con la descripción de la batalla de La Victoria, batalla
decisiva para el porvenir republicano, es el momento de
más intensidad de la novela.
Un elemento que contribuye a esa intensidad, es el
hecho de que Presentación Campos y Fernando Fonta, que
han seguido una marcha paralela en la acción, coinciden en
esa batalla, pero en bandos opuestos: Uslar Pietri aprovecha
hasta el máximo la oposición entre ambos personajes,
pasando del uno al otro constantemente, el uno con su
indecisión y su miedo, el otro todo decisión, ambos dentro
de esa barahúnda de lanzas que constituye la descripción de
la batalla.
Pero, a pesar de que lógicamente estos personajes
debieran encontrarse para, de esta forma, permitir que
Fernando vengase el deshonor infligido a su hermana, esto
no ocurre.
Uslar Pietri ha escamoteado al lector ese final
demasiado manido. Nos viene a decir, que, en definitiva, la
novela no trata de plantear y resolver unos conflictos
imaginados para el argumento, sino que los personajes están
creados con la única finalidad de completar un cuadro que
abarca una realidad mucho más amplia. Los conflictos
individuales no se resuelven, ni para Fernando ni para Inés,
ni para la Carvajala.
Este es un factor más que separa esta novela de las
novelas tradicionales y que contribuye a darle aires de
modernidad.