En cuanto a los personajes imaginarios, hemos
determinado también cuál es su función en la novela. Con
su habitual esquematismo, Uslar Pietri no acumula
personajes, como tampoco acumulaba elementos históricos:
son solamente dos los que sustentan la estructura de la
novela y todos los demás, colocados en la órbita de uno y
otro, sirven para completar las distintas funciones que
aquellos desempeñan. Veamos cuáles son éstas:
En primer lugar, como he dicho, sustentan la novela, es
decir, su función es puramente literaria, en el sentido de que
la acción gira alrededor de ellos, o, mejor son ellos los que
nos van dando a conocer esa realidad que antes
comentábamos. Pero su función literaria no le limita, a esto;
Uslar Pietri ha creado dos personajes que se oponen en
todos los aspectos y se vale de esta oposición para que
tenga una estructura bien definida, siguiendo la alternancia
de planos.
La segunda función que cumplían estos personajes, la
habíamos llamado simbólica, en tanto que representantes de
dos clases sociales, vehículo, por lo tanto, para el
conocimiento de ese pueblo venezolano, protagonista de la
novela.
En tercer lugar, el autor había dado a estos personajes
profundidad psicológica, creando, sobre todo en Fernando,
un carácter complejo.
Llegamos, pues, a la conclusión de que la creación de
los personajes esta pensada respondiendo a unos criterios
estructurales, en íntima cohesión con los acontecimientos
históricos que relata, y sobre todo, con el afán de dar un
panorama total de aquella realidad, que se convierte en
protagonista, olvidando los conflictos personales. En una
palabra se confirma la idea de que se trata de una epopeya,
la gesta de un pueblo.
Hemos analizado después algunos recursos poéticos y
estilísticos utilizados por el autor y hemos concluido que el
lenguaje era el medio del que se valía para transformar
aquella realidad; es decir, también en este aspecto se
cumple lo dicho en otros apartados, puesto que los valores
formales de la novela, ratifican la conversión de aquella en
poesía épica.
También se cumple lo que a la modernidad de la novela
se refiere, puesto que, en muchas imágenes y metáforas
rastreábamos la huella de las corrientes surrealistas vigentes
en aquel tiempo y, sobre todo, por lo íntimamente unidos
que están estos procedimientos poéticos, con lo puramente
narrativo.
Hasta qué punto están unidas la materia de la novela
con su expresión, lo demuestra el hecho de que aquella está
sostenida por un procedimiento estilístico, la reiteración,
que unida a otro, el aguafuertismo, se convierte en
progresiva, llevando a la consecución de un "suspense" que es, quizá, lo más logrado de la novela.
En resumen, la novela está trazada siguiendo unos
procedimientos innovadores, el más Importante de los
cuales es el haber sabido guardar una cohesión interna esto
es, el concebir la obra literaria como una estructura que se
puede analizar siguiendo únicamente, unos criterios
formales.