Los trabajadores hemos de empezar a familiarizarnos con cifras como VEINTICINCO MIL MILLONES de pesetas ya que un millón de trabajadores por veinticinco mil pesetas cada uno son veinticinco mil millones. Estas cifras sólo están acostumbrados a pronunciarlas los olicocapitalistas y sus secuaces pero no consideran oportuno que nos familiaricemos con ellas los trabajadores. Entrando es esta dinámica, la meta será: CONTROLAR LA EMPRESA TODOS, accionistas antiguos y trabajadores, no queriendo esto decir que aboguemos por la autogestión. No sabemos cuanto tiempo necesitaremos. Eso dependerá de lo diligentes que seamos en transmitir este mensaje y hacerlo vivo, que no quede en meras palabras; llevarlo a la acción y la gente se ponga a trabajar ya. El futuro sindical es nuestro si sabemos llevar a cabo toda esta segunda fase del sindicalismo que tenemos planteada para el futuro. Hemos de saber que, procedimientos para controlar existen a cientos, incluso para forzar los precios a la baja en el mercado libre. En un preciso momento, se puede, si el sindicato lo considera oportuno, hacer "Shake out" para hacerse con un paquete de acciones obligando a los oligocapitalistas a venderlas baratas o incluso minusvaloradas, a los trabajadores organizados. Alguno puede estar pensando que es muy difícil que un obrero que no haya sido escolarizado pueda entender ese lío de ampliaciones, enteros, valor nominal, cotización media, "per" de una empresa etc. Yo les garantizo que es más fácil que entender los puntos negativos y positivos del sub-21, o de la UEFA o de la copa o de las recopa; y, desde luego, mucho más fácil de entender que juega fuera de casa la final, pero si sólo gana por tres goles, entonces pierde. Yo, eso, todavía no lo he entendido. Es cuestión de informar. ¡Nada más! A los oligocapitalistas no les interesa dar esas informaciones. Como veis, hay mucho que trabajar. Necesitamos gente preparada y abnegada y no payasotes diciendo con pancartas: "Abajo los Señoritos". En todo caso, hemos de llegar todos a ser igual de señoritos; igualarnos todos por arriba, no por abajo, ya que hasta ahora son señoritos los mismos que lo eran y los que han accedido a la nueva casta política, que se han olvidado muy rápidamente de dónde proceden