En “Arias tristes” se utilizan otros símbolos: el otoño, la tarde, la muerte, la naturaleza con niebla. Algunos de ellos los vemos en este poema por lo que podemos considerarlo muy representativo de la época en que fue escrito y concretamente del libro al que pertenece.
ARIAS TRISTES consta de varias partes en las que, bien a través del paisaje, como en el presente texto, bien a través de la luna o a través del recuerdo, nos deja traslucir un sentimiento de tristeza que es el que da título al libro.
Si bien la poesía posterior de Juan Ramón es diferente, no deja de aparecer aquí algo característico del J. Ramón adulto: el deseo de ahondar dentro de sí, de autoanalizarse y de encontrar fuera de él la necesaria explicación de su propio existir. Y va a encontrar en La Poesía el instrumento para poder hacerlo.
Observamos en el poema cómo el poeta se ve a sí mismo transformando su experiencia en poesía escrita. La experiencia, el sentimiento, que él quiere recoger es la tristeza.
La niebla que cubre el paisaje inunda también el corazón del poeta que siente fundirse su pesar, quizá debido a una mujer, con el de la naturaleza.
ESTRUCTURA
El poema está escrito en estrofas de cuatro versos octosílabos con rima consonante abab.
El octosílabo aporta ese aire de sencillez que le caracteriza y la agrupación estrófica en cuartetas, permite una mejor estructuración del tema.
Este se divide en tres partes: en la primera, que ocupa la primera estrofa, el poeta deja constancia de un hecho: está pensando en una mujer, con tristeza, y está escribiendo, contemplando el paisaje.