No vamos en esta unidad a agotar todas las posibilidades teóricas que ofrece este tema; ni siquiera podremos profundizar en que a lo largo de nuestra historia literaria se han ido creando. Tampoco analizaremos, puesto que están incluidos en otra unidad, los llamados géneros paraliterarios o subliteratura. Nos fijaremos en unos rasgos generales, que sirvan para el pasado y el presente, tanto formales como de contenido, lo suficientemente claros corno para poder aplicarlos a cualquier producción literaria, ajena o propia, de los tres grandes géneros.
Desde luego esto no es fácil, porque están sujetos a continuos cambios, sobre todo en nuestra época en que el deseo de innovar está por encima de cualquier otra consideración literaria.
Las reglas pueden obtenerse de los propios textos. Basándonos en este principio, partiremos de varios, para que, de manera inductiva, el alumno extraiga esos rasgos genéricos. Señalaremos los objetivos específicos o didácticos de esta unidad, referidos a los contenidos que pide la LOGSE: conceptuales, procedimentales y actitudinales y, además, tendré en cuenta mi propia experiencia docente, a lo largo de más de veinte años, para ver el mejor modo de llevarlos a la práctica.
He señalado antes, la necesidad de seguir estudiando la literatura partiendo de la diferenciación en distintos géneros. La pregunta que me hago ahora es: qué utilidad tiene para un chico de catorce o quince años que en un porcentaje muy elevado no volverá a tocar esos temas en su vida de adulto?. Porque no podemos perder de vista que estamos en un nivel de Enseñanza Obligatoria. ¿No sería más bien un tema propio del Bachillerato, sólo para aquellos alumnos que estudien literatura?