atendido a la diversidad de intereses y ritmos de aprendizaje, si ha sabido aprovechar situaciones espontáneas de clases e incorporarlas al esquema inicial de la programación; si el tiempo ha resultado suficiente.
Los alumnos también evalúan mediante cuestionarios lo atrayente y adecuado de las actividades y a veces suelen ofrecer alternativas, que muchas veces valen ara suprimir algún contenido, dar un golpe de timón a los ejercicios, e incluso facilitar el cambio de algunas actitudes en el profesor.
Por supuesto cuando se utilizan cuestionarios ha de garantizarse el anonimato. No pueden ser muy frecuentes. Las preguntas han de ser muy claras y sobre todo que no sea un formulismo de apariencias sino que los alumnos comprueben que se tienen en cuenta; de esta manera sigue el proceso de motivación global de los alumnos.