4. Programación de una asignatura de una modalidad de Bachillerato, correspondiente a la especialidad del candidato en la que figure:
- objetivos
- concreción y secuenciación de los contenidos
- procedimientos metodológicos
- organización de la evaluación
Planteada la educación en la lengua como un continuo a lo largo de los diversos tramos educativos, no resulta fácil el trazado de una frontera clara entre la Educación Obligatoria y la Postobligatoria. Interesa, por esos, acentuar los elementos considerados más específicos del Bachillerato, que han de responder a las nuevas exigencias personales, académicas y sociales que ahora se plantea el joven. (1) En estrecha relación con la ampliación de la competencia comunicativa, y con aspectos formativos básicos del bachillerato, está la educación literaria. La Literatura colabora en la maduración intelectual, humana y lingüística de los jóvenes, a quienes permite ver objetivadas experiencias individuales y colectivas en un momento en que sus necesidades de apertura a la realidad son evidentes.(2) Por otra parte, en una cultura como la actual, caracterizada por la sobreabundancia indiscriminada de mensajes lingüísticos, la Literatura ordena ese aluvión comunicativo al aportar el caudal de los mejores textos de la Historia, y, además, desarrolla el gusto literario y propicia la formación estética. El contacto con la lengua literaria enseña otros registros más cultos, imprescindibles para que el alumno enriquezca su lenguaje coloquial y refine su pensamiento. La Literatura incita a hablar mejor, a escribir mejor y a pensar mejor. Es principalmente a través del contacto con el texto literario cómo el alumno puede desarrollar mejor su competencia comunicativa y su reflexión sobre la propia lengua.(3) El contacto con la literatura de diferentes épocas, con entornos sociales
(1) Ellas permitirán delimitar los siguientes aspectos: los contextos comunicativos de los que hay que partir; el grado de complejidad de las actividades discursivas - de producción y recepción - que hay que realizar: la finura en la percepción de los fenómenos lingüísticos y el rigor analítico que se debe exigir; y, en fin, el uso más adecuado del instrumental teórico y terminológico.
(2) Conviene aprovechar este momento óptimo del desarrollo personal del adolescente para que indague en el rico significado de las obras literarias y, de esta manera, ensanche su comprensión del mundo y hable mejor. Es una edad clave para que se consolide el hábito de la lectura, se desarrolle el sentido crítico y se formalice, a través de las obras literarias, la experiencia cultural de otras épocas y otras formas de pensar. Con este fin se promoverá un permanente tránsito de la lectura a la reflexión y de la reflexión a la lectura.
(3) El enfoque de esta materia debe insistir, por tanto, en la literatura como historia que se nos hace presente, como conocimiento de la condición humana y como deleite estético. La enseñanza favorecerá un acercamiento estimulante a la obra, sin que el exceso de erudición anule el placer de la experiencia literaria. La explicación y el comentario de textos, en consecuencia, se encaminarán a educar las sensibilidad y a promover la creatividad, a favorecer el desarrollo de habilidades y de destrezas discursivas y a conseguir que el alumno posea un mayor conocimiento de su lengua.
y geográficos distintos, con escritores de talento diverso, permite que estos estudios contribuyan a la consecución de las capacidades que el Bachillerato debe desarrollar. Igualmente, la ampliación de la competencia comunicativa de los jóvenes y su progresivo dominio de las habilidades expresivas de la lengua
son valores formativos básicos Bachillerato. Los núcleos de contenidos de esta materia se organizan alrededor de los grandes ámbitos: el de los usos de la lengua y el análisis reflexivo acerca de ella y el del texto literario. Son ámbitos estrechamente relacionados entre sí: el desarrollo de las destrezas discursivas, en la producción de mensajes, se realiza, en gran medida, gracias al conocimiento de los textos literarios. Los contenidos están organizados en núcleos temáticos, pero el carácter abierto de esta prospuesta permite secuenciaciones acercamientos metodológicos diversos. Es posible, por eso, un tratamiento integrado o, por el contrario, más diferenciado de los dos ámbitos de Lengua y Literatura. Yo secuenciaré los contenidos referidos a la "lengua española en el bachillerato" En todo caso, es preciso resaltar las relaciones entre los diversos núcleos de cada ámbito y entre los dos grandes ámbitos recogidos en la materia, de modo que el estudio de la lengua se haga principalmente en los textos literarios , y el estudio de la literatura sirva para la consolidación de la competencia lingüística. Estos son, pues, los ámbitos de esta materia con sus correspondientes núcleos temáticos:
NÚCLEOS TEMÁTICOS.
LA VARIEDAD DE LOS DISCURSOS (1) Con la diversidad de las situaciones de comunicación se corresponde la variedad de los discursos. De esta variedad conviene estudiar, como ejemplos extremos, dos modalidades básicas: en un extremo, la comunicación que se
(1 )Se recogen aquí las cuestiones y los conceptos básicos que permiten situar el lenguaje verbal dentro del amplio conjunto de los fenómenos comunicativos y de la actividad humana. Se consideran también las peculiaridades de los diferentes modos de comunicación, la tipología de los textos orales y escritos, la distinción entre lo oral espontáneo y lo oral planificado, la producción de textos planificados como proceso, las diversas funciones de la lectura, y, en fin, la relación entre escritura y nuevas tecnologías.