5. Didáctica de la lengua hablada.
La enseñanza de la lengua materna se ha limitado a lo escrito (y, dentro de ello, con especial o única atención al texto literario.) Hora es de recordar la importancia del registro oral y la necesidad de que encuentre una adecuada consideración en las programaciones y un también adecuado tratamiento en las aulas.(1) Será, por tanto, la enseñanza de la expresión oral una enseñanza sistemática, organizada y prevista ya en la programación, para desterrar así el carácter ocasional que hasta ahora se le venía dando. En ella se intentarán abarcar: aspectos fonéticos, sintácticos, léxico-semánticos y uso de los códigos no verbales.
6. Didáctica de la lengua escrita.
Para el desarrollo de la expresión escrita puede seguirse un doble camino: - Poner al alumno en contacto con textos de muy diversas características. - Creación de textos por parte del alumno. Con ello, se persiguen, entre otros, los siguientes fines: - Motivación para la escritura. - Interiorización de la conducta de autocorrección. - Dar auténtica funcionalidad a los contenidos.(2)
7.Didáctica de la gramática.
El estudio de la gramática sólo tendrá sentido en la eta •a educativa en
(1)A hablar se aprende hablando. Por ello, será muy conveniente desterrar de las clases la imagen del alumno como interlocutor pasivo, que tiene como único punto de referencia el modelo de expresión ofrecido por el profesor. Será conveniente, por tanto, partiendo del modelo de expresión utilizado por el alumno, poner en contacto a éste con textos orales de diversa índole, para que sean objeto de análisis en el aula y punto de referencia para el aprendizaje. En este sentido, parece conveniente que el docente cree un clima de libertad en el aula sin llevar a cabo correcciones represivas que inhiben cualquier intento de participación y, por tanto, de aprendizaje, que posibilite la maduración de los alumnos en el ejercicio de su expresión oral, anotando los posibles defectos en la misma y proponiendo una serie de actividades que paulatinamente los vayan corrigiendo. En este sentido es muy importante tener siempre presentes las características dialectales propias.
(2)Los aspectos que se pueden contemplar en el terreno de la expresión escrita son: la organización formal de los textos, la ortografía, la construcción de la oración y la construcción del texto. n , dándole así un Las fuentes que provoquen los ejercicios de expresión escrita deben estar íntimamente relacionadas con la vida, intereses, exigencias y experiencias de los alumnos carácter más funcional y dejando claro a los ojos del discente que la expresión escrita no es u fin en sí misma, sino un medio para ser y comunicarse.
que nos encontramos cuando sirva como medio enriquecedor: de reflexión roducciones y análisis y para la corrección de las propias producciones del hablante
8.Enseñanza integrada de la Lengua y Literatura
Parece conveniente abandonar el enfoque exclusivamente historicista que, tradicionalmente se ha venido dando a la enseñanza de la literatura. Y esto por varias razones: a) Porque este enfoque lleva al conocimiento de aspectos relacionados con el hecho literario, pero no al conocimiento del hecho literario en sí; tanto para un mejor conocimiento de la lengua y de sus potencialidades expresivo-comunicativas, como para el desarrollo de la capacidad de comprensión y de disfrute del mensaje estético. b) Porque el enfoque historicista, además, suele traer consigo el que los primeros contactos del alumno con el texto literario lo sean con aquellos más alejados de su entorno, de sus intereses, de sus inquietudes, de su "lenguaje." Ello propicia situaciones de incomprensión y de rechazo, que, en algunos casos, son difícilmente recuperables. c) Porque se presenta la actividad literaria como una actuación lingüística excepcional, sólo al alcance de unos pocos. d) Porque olvida, en muchos casos, el carácter, gozoso que la aventura de leer implica. Así se suele presentar a los alumnos el conocimiento de la literatura como una obligación académica más, olvidando que llegarán a amarla cuando sepan disfrutarla y hayan aprendido, por experiencia propia, que una lengua no es un conjunto de reglas que constriñen sino un camino hacia la libertad.(4)
(3)Esto implica la conveniencia de no dedicar un apartado independiente dentro de la programación al estudio de la gramática. Por el contrario, la reflexión sobre ella, su estudio, deberá hacerse al mismo tiempo que se desarrollen los bloques de expresión-comprensión oral y escrita, pues no es más que un instrumento para la consecución de los objetivos contemplados de los mismos bloques. En conclusión, parece que no hay lugar para la gramática en la clase de lengua si por ella se entiende la acumulación de conocimientos teóricos desligados de la actuación lingüística. Pero pasan a cobrar singular importancia los estudios gramaticales, si por ello se entiende la reflexión sobre los modos de construcción de los distintos tipos de mensajes lingüísticos, su análisis y el conocimiento de las posibilidades y recursos que la lengua ofrece para la mejor
interpretación de los textos y una adecuada y personal actuación como emisor.
(4)sin eliminar la que posibilidad de enfoques distintos al que aquí se propone, consideramos C.1, en la clase de Lengua, la Literatura debe entenderse básicamente como un instrumento que ayude a la consecución del principal objetivo de nuestra materia: el desarrollo de las capacidades de expresión y comprensión de todo tipo de mensajes y en distintas situaciones. Sin posibilidad de un conocimiento más profundo y rico de la lengua, los valores