Todos los movimientos de unión de los trabajadores que han surgido a lo largo de la historia, lo han hecho como movimiento espontáneo para tratar de equilibrar las grandes diferencias entre explotadores y explotados; o lo que es lo mismo, para corregir la injusticia.
Todos los ensayos que se han intentado con grandes sacrificios, o bien han propiciado pequeños logros para los trabajadores, o bien un cambio llamado vulgarmente "vuelta de la tortilla" para que los explotados hayan pasado a ser explotadores y al revés.
Ante la evolución del capitalismo salvaje, donde unos pocos se enriquecen sobremanera mientras que el resto vegeta en la miseria, no ha existido más imaginación que exterminar a los más poderosos para que otros pocos ocupen su lugar.
Está más que comprobado por la experiencia histórica que no se ha inventado un mecanismo de autorregulación donde las diferencias se estén equilibrando constantemente por sí solas
El mecanismo de autorregulación para que no existan entre los hombres más diferencias que las que la propia naturaleza ofrece, podemos echarlo a andar desde el planteamiento de la DEMOCRACIA ECONÓMICA, que se puede llevar a cabo desde la sociedad, organizada según los principios de la propiedad privada.
Para llegar a ese estadío de autorregulación sólo cabe un medio que es nuestro sindicato independiente como podría haber sido otro sindicato que de verdad fuera independiente.
Trataré de fundamentar mi teoría: la evolución de las especies, hasta llegar al momento actual del homo sapiens, ha venido determinada por factores fundamentales:
a)la evolución del neoencéfalo
b)la evolución de la articulación troclear del dedo pulgar.
Mediante esta última, el hombre ha podido coger las cosas en forma de pinza, lo que ha permitido observar la naturaleza desde todas sus dimensiones y transformarla.
Al mismo tiempo que ha ido observándola, ha potenciado la adaptación y ampliación de los circuitos neuronales hasta llegar a la gran concepción del símbolo por excelencia: el signo lingüístico, que le ha permitido transmitir a sus descendientes y semejantes sus investigaciones.