Algo parecido, desde un partido político es lo que diseñó Misis Thacher cuando quería un capitalismo popular; pero hemos de tener presente que las reivindicaciones sobre los modos de acceso a la propiedad de los medios de producción sólo se pueden plantear desde la asociación y gestión de los trabajadores y no desde un partido en el poder, porque lo que eso generaría, sería un control absoluto de las masas y de los individuos para tenerlos callados a todos y no un convencimiento individual de que cada cual será dueño absoluto de su participación en las empresas y por la cuenta que le trae, en los consejos de administración cederá la representación de sus acciones a sus representantes sindicales que ya se encargará de organizar los resultados de la empresa en función de todos los propietarios que, a la postre, serán los trabajadores; y no se la dará al político ni al oligocapitalista que quiere utilizar esto para perpetuarse en el poder.
Un trabajador puede ser creyente o ateo, o pensar que es lícito el aborto o que no. O que la educación, sanidad, defensa, relaciones exteriores pueden ser de una manera o de otra. Es decir que los trabajadores pueden tener claros sus planteamientos políticos según sus convicciones más íntimas y por eso puede votar o apuntarse a uno o a otro partido, pero lo que el trabajador tendrá claro es que si trabaja en una empresa equis años, hasta ahora, sus hijos no han heredado nada de su trabajo que es el que ha hecho posible la supervivencia de la empresa y sus ampliaciones; y sólo desde el sindicato independiente se puede llevar a cabo la DEMOCRACIA ECONOMICA para que cada cual, según su trabajo, sea dueño de su parte.
No se dan cuenta, los ideólogos de los sindicatos de clase, desprendidos de los interpretadores marxistas de que su camino no es el independentismo sino que su camino es el que siempre ha sido: PARTIDO Y SINDICATO UNIDOS para instaurar la dictadura del proletariado. Si renuncian a ese planteamiento, entonces ya no serán sindicatos de clase y claro que nos congratulamos nosotros de que de verdad crean en nuestro independentismo y pasen a formar parte del único viable sindicato independiente que hemos comenzado los funcionarios del Estado Español, que por eso figura la F de funcionarios, porque será históricamente irrenunciable el mérito de cada individuo, funcionario, que ha colaborado sobre todo con su convencimiento, en la instauración definitiva del sindicato independiente.