En los escritos de Marx, no se encuentra por ninguna parte la opinión de que para dirigir la lucha del proletariado es necesario un partido único.
En los partidos o asociaciones de ciudadanos, para llevar a cabo un proyecto político, intervienen muchos factores de tipo ético, de herencia de costumbres, concepciones estéticas, religiosas, que hacen que el proletariado pueda estar representado por varios partidos. Esto no lo entendió Lenin, ya que durante su deseado período de transición desde un modo de producción capitalista a un modo de producción socialista, inició la cristalización de un partido único que más tarde Stalin logró implantar, lo mismo que Mao Tsé-Tung.
A los seguidores de Marx se les escapó de las manos el pensamiento de Marx, lo mismo que a los cruzados medievales se les escapó el pensamiento de "la otra mejilla", porque lo que se desprende de los escritos de Marx es, que el intento de que dejara de haber explotadores y explotados no podía estar dirigido por un solo partido que se impone y coloca en el poder a los explotados; pues las diferentes clases, que son muchas, tienen, cada una, necesidad de varios partidos y varios sindicatos que los representen; y por supuesto, Marx pensaba que un día desaparecerían como tales organizaciones sindicales.
En el período referido, de transición del modo de producción Capitalista al modo de producción socialista, la propiedad de los medios de producción la tiene el estado representado por unas cuantas personas, con el peligro de que de nuevo, el trabajador siga siendo un explotado. Para corregir ese peligro entran en juego elementos extraeconómicos de tipo político e ideológico para intentar que el trabajador vaya adquiriendo una total y absoluta posesión de los medios de producción y así se supriman definitivamente las diferentes clases sociales. Desde luego, por ese camino a lo que se ha llegado es al convencimiento de que ha sido imposible que el explotado posea los medios de producción; y mientras en unos países del este se ha estancado el proceso por inoperante, en Occidente el Oligocapitalismo se ha organizado perfectamente, se ha hecho un gigante dominador de los trabajadores.
A
todo gigante se le puede buscar un resquicio y este es que el oligocapitalista ha olvidado que el obrero puede organizarse no para dar voces ni hacer bravuconadas en manifestaciones callejeras. El obrero ha de darse cuenta que es el consumidor de los productos generados, y de que los pequeños muchos salarios que recibe para seguir consumiendo, puede organizarlos y dedicar una parte a comprar a los oligocapitalistas los medios de producción y luchar IDEOLOGICAMENTE EN CUANTO QUE EL CAPITAL TIENE EL MISMO DERECHO QUE EL TRABAJO A LOS BENEFICIOS Y PLUSVALIAS.