HIPERCAPNIA E HIPOCAPNIA
Fisiológicamente la efectividad de la ventilación se determina objetivamente por el análisis gasimétrico, mediante la medición de la presión arterial de (PaCO2), cuya magnitud depende de la relación entre la producción de CO2 (VCO2) y, la ventilación alveolar (VA). Entonces:
PaCO2 = KVCO2 / VA. En donde la constante (K) tiene un valor de 0.863. La expresión anterior permite establecer que si la VCO2 excede a la ventilación alveolar, la PaCO2 se elevará produciendo hipercapnia. Esta situación suele presentarse en casos de incremento en el metabolismo tisular en los que la respuesta de la bomba ventilatoria no es adecuada, o en los que siéndolo, los esfuerzos ventilatorios resultan ineficaces en la eliminación de CO2 debido a su excesiva producción (temblores, hipertermia, liberación de catecolaminas, hipertensión y crisis tiroidea).
La PaCO2 se elevará también en aquellas situaciones en las que no se incrementa la VCO2, sino que desciende la VA por incapacidad del sistema respiratorio para evacuar el CO2 (bradipnea, obstrucción bronquial, hipersecreción y pérdida de la elasticidad pulmonar.
La PaCO2 disminuirá (hipocapnia) si la VA excede a la VCO2, situación que se presenta por lo general en aquellos casos en los que el sistema respiratorio esta “obligado” a eliminar la carga generada por una acidosis metabólica.
No obstante, otras situaciones –que generan hiperventilación como la hipoxemia, el dolor, y la ansiedad– producen hipocapnia. Un mecanismo diferente de producción del trastorno, se refiere a los estados de disminución de la producción de CO2 (anestesia profunda, hipotensión arterial e hipotermia).
La VCO2 puede medirse continuamente mediante un capnómetro y la VA a través del cálculo de la ventilación minuto conociendo –por supuesto– el valor del volumen corriente (V’ = VT X FR). Esta determinación es útil para calcular la VA fácilmente, mediante la expresión:
VA = (VT x FR) – (VD X FR)
En la cual, la primera parte de la fórmula corresponde a la medición del volumen-minuto y la segunda a la medición de la ventilación «perdida» en el espacio muerto anatómico, es decir: volumen de espacio muerto anatómico (VD, aproximadamente 2 ml/kg), por frecuencia respiratoria de espacio muerto, la cual es igual a la FR.
El incremento en las unidades pulmonares de espacio muerto en el paciente que recibe soporte ventilatorio (espacio muerto pulmonar) es frecuente, por lo cual la determinación del espacio muerto total (VD/VT) se mide a través de una expresión diferente (Ecuación de Bohr):
VD/VT = PaCO2 – PECO2 /PaCO2
Cifras de VD/VT inferiores a 0.35 se consideran fisiológicamente normales.
Sin embargo durante la anestesia y en el paciente crítico, valores entre 0.35 y
0.6 son considerados «permisibles». Las mediciones de la VCO2 y la PECO2
(presión de CO2 al final de la espiración) requieren la ayuda de un capnómetro.
En la práctica, son de utilidad en la valoración de la ventilación las siguientes posibilidades.
- Semiológicamente la disminución o ausencia del murmullo vesicular, la bradipnea y la disminución de la expansión torácica son signos sugestivos de hipoventilación.
- La taquipnea y la polipnea son sugestivas de hiperventilación.
- Las alteraciones de la ventilación se objetivizan gasimétricamente. La PaCO2 es el parámetro más valioso en la identificación de un defecto ventilatorio.
Esta presión se incrementa en casos de hipoventilación y, disminuye en casos de hiperventilación.