(Foto tomada desde una Cámara Samsung St700)
Recuerdo esos días donde mis bolsillos tintineaban cuando corría, llenos de monedas producto de ahorrar en el receso. Regresaba a casa a juntar el botín, era lo máximo, las apilaba por tipo; de cien, quinientos y de mil las cuales eran mis favoritas y bueno ya saben el porqué.
Después de tanto contar mi mayor preocupación eran "¿aja y ahora en que las voy a gastar?" aunque en retrospectiva, eso era lo de menos. Pero mírate ahora, olvidadas en un rincón esperando la compañía del polvo y la suciedad con el único objetivo de hacer "bulto". Hace años algo más que el oxido te hizo perder tu valor, ese pintoresco nombre poco a poco fue olvidado, no eres "fuerte" ya no más.