Si dejáramos de creer un poco en nuestras erráticas hipótesis sobre el amor, el hombre se vería menos sedentario y más estable en nuestras proyecciones. Mas discernimiento y un poco de raciocinio básico a nuestra visión no nos cae nada mal.
Si dejáramos de creer un poco en nuestras erráticas hipótesis sobre el amor, el hombre se vería menos sedentario y más estable en nuestras proyecciones. Mas discernimiento y un poco de raciocinio básico a nuestra visión no nos cae nada mal.