Si tienes que tomar decisiones en tu vida para avanzar, no tomes decisión que te haga sentir cómodo, toma la que te haga feliz.
Una decisión cambia todo un deseo no cambia nada, ser sensible y débil es una cosa, pero ser indeciso para salir de una situación difícil, es lo peor en un ser humano, nacimos para triunfar, nacimos para decidir por nuestra vida, qué hacer con ella y adonde queremos llegar.
Cualquiera que sea tu cruz, cualquiera que sea tu dolor, siempre brillará el sol después de una tormenta.
Cuando los problemas de la vida nos parecen abrumadores, debemos estar alegres y agradecidos porque sabemos que el Señor no nos va a dar más carga que la que podamos llevar y aún, con nuestras cargas, sus brazos estarán alrededor de nuestra vida para ayudarnos a llevarla.
Nosotros somos seres inteligentes basados en las verdades de la vida, hagamos honor a nuestro sentido común de decidir nuestra vida, si tomamos decisiones hoy, mañana no nos arrepentiremos, seamos justos con nosotros mismos, nadie tomara decisiones por nosotros, solo yo decidiré mi vida.
“ES EN EL MOMENTO DE TOMAR DECISIONES QUE CAMBIA TU DESTINO”