En mi largo recorrer en la vida, siempre he conseguido personas que se han equivocado y mantienen una carga de pesimismo negativo y de rechazo hacia ellos mismos por motivo de sus equivocaciones.
El cual no debe ser así, cuando una persona se equivoca, aprende, se motiva, se sale de su ritmo, hace preguntas, busca apoyo y busca la manera de que esa equivocación no vuelva a pasar y sacarle el mejor provecho a la situación.
Hay un dicho muy cierto que dice “preséntame a alguien que no se haya equivocado y yo te mostrare a muchos que no han logrado nada”, y es verdad se creen tan perfectas, que viven erradas en su vida, porque nunca han sido erróneos y nunca se han equivocados, y no avanzan, tienen y viven un círculo vicioso de su vida.
Las cargas que nosotros llevamos o tomamos de los demás, son equivocaciones, mientras tratemos de ser mejores, más inteligentes, más sobresalidos en nuestra vida, mas errores cometeremos, porque siempre tratamos de hacer cosas nuevas.
Acuérdense que nuestros errores y equivocaciones, pavimentan nuestros caminos hacia los logros, hacia los triunfos. Acuérdense que nuestras caídas y tropezones son peldaños para nuestra escalera de aprendizaje y experiencia.
Cuando cometemos errores por nuestras cargas, nunca nos podrán hacer mejores de lo que imaginamos, con inteligencia nos volvemos más amorosos, más sensibles, más pacientes, más valientes, más prósperos, más veteranos.