Todos tenemos miedo de fracasar y ese miedo es el que no ha permitido que avancemos, fracasar es símbolo de audacia, de querer, de ser alguien, de intentar vivir mejor.
No nacemos para fracasar, pero los fracasos son necesarios, porque a través de los fracasos aprendemos lecciones que de otra manera quizá no entenderíamos ni apreciaríamos muy bien. Cuando fallamos, cuando fracasamos lo más importante es levantarnos y persistir.
El mejor ejemplo del fracaso, es el más grande ejemplo de persistencia es Abraham Lincoln. nació en medio de pobreza y se encontró rodeado de derrotas a lo largo de su vida. Y después de tantos años rodeados de fracasos y derrotas llego a ser el presidente de Estados Unidos.
“Quiero hoy ser diferente, perseverante y caminar con la alegría de saber que aún en mis fracasos encuentro una escuela para aprender.”