Muy buenas noches, querida comunidad de Steem! En esta oportunidad quisiera compartir con ustedes mi perspectiva acerca del tabú que existe en cuanto asistir a terapia psicológica.
¿Cuándo debo ir al psicólogo?
Como bien dije con anterioridad, la idea es asistir aún cuando no hayan mayores inconvenientes en nuestra rutina diaria y nos sintamos emocionalmente estables, no obstante, también es sumamente importante hacernos diversas preguntas para evaluar cuán necesaria es la asistencia psicológica, por ejemplo:
- Si experimentas sensaciones de ansiedad, tristeza, ira o frustración.
- Si experimentas pensamientos negativos de forma automática.
- Si tienes desvalorizaciones en tu autoconcepto.
Si experimentas alguno de estos items, debes analizar la frecuencia y la intensidad de los mismos. Si estos han empezado a afectar tu vida cotidiana (llegas algo tarde al trabajo, dificultades sexuales o cansancio excesivo, por ejemplo), es momento de acudir antes que sea demasiado tarde. ¡No te preocupes! Generalmente, nunca es tarde.
¿De qué me sirve ir al psicólogo?
La primera ventaja que se obtiene al ir al psicólogo es la capacidad para poder ordenar y gestionar de forma adecuada tus pensamientos, sentimientos y actitudes. El compartir con una persona comprensiva -no autoritaria- tus pensamientos y emociones te ayudará a conocerte mejor, además de que el terapeuta tendrá las herramientas necesarias para que puedas expresar dichos pensamientos y emociones a través de comportamientos adecuados.
Posteriormente, tendrás más facilidades en el ámbito social, pues aprenderás a tener una comunicación más asertiva y a ser más flexible en cuanto tu emocionalidad. Asimismo, puedne producirse cambios en otras áreas, puesto que también aumentará tu empuje motivacional, tu rendimiento acádemico/laboral, tu comunicación de pareja y demás.
Cabe resaltar, que a aquellas personas que estén en medio de un proceso de duelo (por separación o por pérdida), las personas con fobias o adicciones, se les recomienda ir al psicólogo en cuanto les sea posible, puesto que estos cuadros pueden generar somatizaciones o "círculos viciosos" que pueden repercutir aún más en su vida diaria.
¿Y si no me gusta la terapia?
¡No te preocupes! Existe una diversidad de tipos de pacientes, así como también una amplia gama de tipos de terapeutas y además, de tipos de terapia. Busca el modelo terapéutico con el que te sientas más cómodo, algunas personas necesitan terapias más directivas que otras, o necesitan generar más empatía que otras. En el transcurso de la semana, publicaré un conjunto de corrientes psicoterapéuticas y el tipo de pacientes que son más afines a dichas corrientes, de forma tal que logres identificarte con alguna, te recomiendo que estés al tanto de este proceso creativo, pues puede que te sea de gran utilidad.