Solemos comprometernos a vivir vidas que no son nuestras, y a forzadas los procesos que nos corresponden. Solo porque quizá un día, escuchemos decir cuál era el “deber ser”
Cada vez más, vemos el miedo en las personas, miedo a hablar, caminar diferente, comer, bailar, vestir, desvestir y soñar. Pero sobretodo; miedo a ser ellos mismos. Los seres humanos somos como pendulos, de aquí allá, en contante movimiento y cambio. Pero ¿Cuál es la fuerza que nos mueve? Y qué inminentemente no deja en un estado cíclico de de monotonía. A algunos, les gusta llamar este fenómeno (“armonía”). Pero ¿cómo puedo ser armónico conmigo mismo, si la fuerza que me impulsa a moverme, siempre viene de afuera? ¿Acaso estamos muertos e incapaces de actuar por nosotros mismos?
Día a día personas mueren, muchas de ellas en el tiempo equivocado, solo porque decidieron hablar, caminar diferente, comer, bailar, vestir, desvestir y soñar.diferente. Causa de muerte inminente en esta sociedad de pendulos inertes...
...Pasamos gran parte de la vida en ese estado cíclico de movernos en función a las fuerzas externas que nos alimentan: dinero, “educación” , comportamiento social, prejuicio, morbo, deseo, odio, y “amor”. ¿En verdad nuestros pensamientos son nuestros? Los “homosexuales” han sido acosados por siempre, pero entre ellos se destruyen cada día más, creando más y más categorías que aún dividen al ser y su capacidad de amar. Quizá la homofobia es un problema general. Los “negros” que en verdad son marrones como la tierra que nos dio a luz a todos, en la historia han sido masacrados, perseguidos y vilipendiados. Y solo por nacer de otro color. Pero en algunas latitudes su actitud de resentimiento social proyecta una imagen errada de lo que son como sociedad; entonces ¿Es el racismo un problema general?
Entonces por qué mejor no dejar de concentrarse en esos impulsos de afuera que en verdad nunca nos correspondieron y. Nos dedicamos a hablar, caminar diferente, comer, bailar, vestir, desvestir y soñar; tal y como somos. Sin medias tintas e impulsados ahora por nuestra fuerza interior.
¿Y TÚ, YA COMENZASTE A MOVER TU PENDULO?