El, a sus 20 años de edad había hecho lo que muchos no se hubiesen atrevido hace algún tiempo. Cambio una vida al lado de su familia, en su país de origen, para irse a otro lugar en donde no conocía a nadie, buscando mejoras para su mamá, su hermana y él mismo.
Y pues claro… Se tenían que encontrar. El ya tenía varios años viviendo en la misma ciudad que ella, el internet fue el medio propicio para dar inicio a una relación. Llevaban algunas semanas saliendo antes de que sucediera lo que les contaré.
Estaban reunidos varios amigos de él, conociendo a aquella nueva integrante del grupo. Ella les comienza a hablar de su “desafortunada” vida. De que sus padres la trataban exageradamente mal, que ya no soportaba vivir con ellos, y allí dijo “¿y si le tendemos una trampa a mi papá?”, eso dio inicio a una serie de eventos desafortunados.
Los amigos de él y él mismo, estuvieron de acuerdo, les pareció gracioso lo que ella proponía (mentalidad estúpida que acompaña a la juventud), así que llamaron al padre para decirle “su hija ha sido secuestrada, queremos dinero, o se muere"
Ella se escondía en casa de un amigo de él y así pasaron unas 30 horas. Al fin llego el momento de la entrega del dinero, sí, ellos decidieron sacar provecho a la situación. El padre, por supuesto, dispuesto a hacer cualquier cosa para que su niña estuviera bien, la madre hecha un mar de lagrimas.
“Deje el dinero en la esquina del colegio y se va, allí lo pasaremos buscando y soltaremos a su hija” le dijeron al padre, mientras tanto el cómo la policía estaban escuchando. A esas alturas la policía no sabía con quienes estaban tratando, lo que suponían era que “los secuestradores” eran novatos, por la cantidad tan miserable de dinero que estaban pidiendo y la manera tan torpe de hacer las cosas. Dos amigos de él fueron a recoger el dinero, mientras ella estaba acostada viendo televisión, sin inquietudes, pensando que solo le sacaría algo de dinero al papá y que al volver a casa tendría la vida de una princesa, ese era el plan.
Estaban en la esquina del colegio, ya veían la bolsa con el dinero a lo lejos, la muchacha (amiga de él) baja de la moto para recoger la bolsa. En lo que las manos de ella tocan el dinero, enciende el motor una camioneta negra que estaba esperando una cuadra más abajo. El otro amigo intentó escapar, los detuvieron a ambos. Bajo torturas y amenazas, la policía obligó a los dos muchachos a decir en donde tenían a “la secuestrada”. Los novios no sabían lo descontrolada que estaba la situación así que cuando la policía irrumpió violentamente en la propiedad del amigo de él, nadie estuvo preparado. Entraron al cuarto, vieron a la muchacha, le dispararon al novio, las balas no lo impactaron porque, tal como en una película de acción, tuvo que lanzarse de un segundo piso (menos mal que no era tanto). Los detuvieron y llevaron a la delegación a que ella presentara la denuncia formalmente para que tanto él, como sus amigos se pudrieran entre unas rejas, eso era lo que el padre quería, y no es para menos, se llega a entender.
Un dejo de sensatez salió en aquel momento de aquella tonta muchacha “fui yo la que planeo todo, solo quería saber si mi padre me quería y si era capaz de hacer cualquier cosa porque yo estuviera bien”. Los oficiales no cabían en sí ante aquel estúpido argumento que estaban escuchando, “¿Cómo es posible que le hiciera eso a su familia?, un padre sin dudarlo un momento estaría dispuesto a eso y más”, pensaban todos los presentes. Una oficial comienza a golpearla… Bueno, no era para tanto, le dio algunas bien merecidas cachetadas. Cuando llegan los padres a la delegación, la abrazan y rompen en llanto, mientas se cercioran de que a su niña no le han hecho nada.
Halando el cabello de aquella estúpida joven la oficial interviene en aquella escena y dice “Espere un momento señor, no debería estar tan feliz, su hija tiene algo que decirle. Vamos, cuéntales a tus padres lo que hiciste”. La alegría se transformo en desconcierto, no podían entender lo que su hija les decía, ¿Cómo fue capaz?, luego una muy entendible decepción entro en juego. Todos los detenidos fueron liberados gracias a la confesión de ella. Para que no la detuvieran (supongo que porque aquello era un robo al papá), el padre tuvo que pagar una fianza bastante alta.
En los días posteriores ella estuvo encerrada en su cuarto, no la deban salir ni siquiera a la sala. Los novios se las ingeniaron para seguirse comunicando durante algunos días más. El padre aun no estando conforme con el resultado de las cosas, mando asesinar al chico. Tuvo que huir del país, regreso con su familia a su país de origen, ellos nunca más hablaron.
Basado en hechos reales.