“El amor de madre es único e incondicional, cuando la mujer sabe que tendrá un hijo su vida cambia en su totalidad. El amor de madre es más puro que el oro y más claro que el agua de manantial”.
Hola mamá, cuanto tiempo sin hablar.
Hoy te escribo para un rato conversar,
aunque la distancia nos separa mi mente no te deja de recordar.
Hace tiempo la vida me diste y desde entonces me cuidas sin descansar,
tengo mucho que agradecerte y ni con toda la fortuna del mundo te podría pagar,
todo ese amor que me has brindado
¡amor incondicional!.
De niño me cuidaste y me enseñaste a caminar, me enseñaste las vocales, luego el abecedario,
también a leer y a multiplicar. Todo lo que soy hoy te lo debo a ti y a mi papá,
que aunque a veces se ausento sus méritos no le voy a quitar.
Me aguantaste mis malcriadeces y siempre supiste mis fallas rectificar.
Nunca me abandonaste, siempre me acompañaste a cualquier lugar.
Bajaste todas mis fiebres y no dormías hasta verme mejorar, siempre has respondido mis llamados y sé que siempre lo harás.
Hoy solo nos separan unos kilómetros de distancia nada más, pero llegara el día que nos volvamos a encontrar y cuando ese día llegue te abrazaré y jamás te volveré a soltar.