En el paseo de ayer hallé un mendigo
recostado a la sombra de un alero,
al contemplarlo le dije ven conmigo
que yo volverte a mirar así, no quiero.
Y los dos caminamos lentamente
y hablamos muchas cosas del pasado,
las cosas del amor que no se siente
y el que se siente estando enamorado.
Me dijo al fin, hay muchos infecundos
que se creen que el dinero lo hace todo,
y andan peor que yo por esos mundos
sin saber que caminan en el lodo.
Dichosos los que sufren porque ellos
consolados serán, dijo el señor,
y a la oscura mansión irán aquellos
que se ríen de la pena y el dolor.
Gracias por visitar mi blog, voten y dejen su comentario.
La imagen fue tomada de la web.