Cada día que pasa la quiero más.
Y es que, ¿por qué no amarla?
Ella me regalo la vida.
Ella me trajo al mundo.
Ella me enseño a caminar, cuando yo sólo sabía gatear
Nuestras madres piensan que los hijos son un regalo de dios pero, se equivocan.
Por el contrario, el regalo más sagrado que podemos tener en nuestras vidas es tener el apoyo incondicional de una madre. Sin ellas todo sería muy distinto.
Por esto, esta mañana desperté y decidí fotografiar a mi madre junto a mi
Disfruten...
Nunca lo olviden.
Nuestras madres son el mayor regalo en el mundo.