La inseguridad venezolana es un tema del día a día en la actualidad, se nota significativamente los altos índices de delitos violentos que se comenten diario, llegando así a registrar altas cifras de homicidios, secuestros, extorsión, violaciones, robo, hurto entre otros.
Actualmente se observa que en Venezuela aumenta los actos delictivos por menores de edad, situación que afecta a la comunidad en general. Se registran semanalmente casos de vandalismo, situación que mantiene a los vecinos en angustia constante. Lamentablemente estos actos son cometidos por jóvenes violentos, que no tienen orientación de sus padres. Lamentablemente, muchas veces se debe a que sus padres se dedican a trabajar para poder traer el sustento al hogar y no cuentan con el tiempo necesario para adoctrinar a sus hijos en una vida sana y exitosa, y otras veces, porque adoptan el mal ejemplo de sus progenitores o malas personas cercanas a ellos.
Es también incuestionable que la educación y valores, son categorías interrelacionadas y de fundamental importancia en la reproducción y/o transformación de la organización de una sociedad determinada, ya que la historia del hombre está sujeta a una necesidad objetiva (de producir las condiciones de materiales de existencia), y la moral, los valores surgen en ese proceso histórico necesario. Los valores constituyen la mayor herencia social por cuanto están estrechamente ligados al aprendizaje; se adquieren en nuestra interacción social, con el inicio del proceso de socialización, en el entorno familiar y en los diversos contextos donde interactúa el individuo, siendo la escuela junto con la familia, los espacios para el fomento, consolidación y reforzamiento de los valores.
Los valores son elementos de gran importancia para el ser humano, ellos moldean su personalidad y por ende su comportamiento y acciones. Por lo tanto, educar hoy en valores es formar ciudadanos auténticos que sepan asumir conscientemente los retos de la globalización y puedan comprometerse en la construcción de un mundo justo, incluyente, equitativo e intercultural. No obstante, para aprender a vivir en sociedad todos necesitan aprender a equilibrar deseos personales con las necesidades del grupo social, la familia, vecindario, escuela, comunidad, puesto que las personas generalmente anteponen sus deseos y necesidades ante los demás, por ello es indispensable que los docentes enseñen a sus estudiantes valores necesarios para crear ese equilibrio, motivándolos a ser responsables, atentos y amables con todo su alrededor.
Debido a esta situación, me tomó la iniciativa de que yo consideró que es el momento oportuno para recalcar los valores y de esta manera formar un individuo con valores, preparado para su integración en la sociedad.