Al inicio, todo nació con una simple visión en mi al ver ese destello de luz en tus ojos, pude ver eso que no tengo las palabras adecuadas como expresar, fue una mezcla entre: amor, deseo, superación, potencias, audacia, una malicia muy disimulada y quizás algo de interés. Todos esos componentes unidos fue lo que vi en ti, para lo cual no tengo nombre, debo confesar que intente cambiarte, pero falle, no pude, contigo me puse bruto, no sé si mi poca experiencia influyo en ello, algo que si reconozco es que me impactaste, siendo dramático fue exactamente igual como le ocurrió al Titanic, solo se veía una pequeña parte a superficie de aquella gran barrera de hielo, lo que confundió al más preparado capital, sin premonizar la profundidad y lo que aquellas aguas cubrían, la trampa los esperaba, así me ocurrió contigo.
Entre tanto que pasaba el tiempo, me adentre más en tu mundo y te abrir las puertas a mi muy selecta burbuja, pues uso las palabas correctas al decirlo mi burbuja, muy hermosa y perfecta pero frágil ante cualquier cosa. Te enseñe a cómo lograr tus sueños y manipular hasta el más mínimo detalle a tu favor, la risa fue quizás nuestro más grande teatro, segado e ilusionado nunca divise que te enseñaba mis más útiles herramientas, hasta el momento en que las perfeccionaste tanto que no pude darme cuenta que las usabas en mí, solo hasta que mi sentido común me hizo despertar. Una parte de mí ya estaba en ti, parte de mis mecanismos ya los habías hecho tuyos, así lo expresaste una vez. Todavía recuerdo claramente cuando te robé un beso, mi corazón palpitaba, mis manos frías, y mis ojos chocaban con los tuyos, aunque tú los evitabas (…), al chocar nuestros labios reíste diciendo: eso no, pero un par de veces más lo hice, hasta que confesaste: no se besar. Yo con mis deseos a flor de piel, conteste: te enseño. Confieso que las inocencias de aquellas palabras conmovieron mis simientes, de esa forma me adentre en ti, eras como un óleo en blanco, donde un artista hace los primeros trazos.
Debo confesar que me enamore de ti, tus imperfecciones son para mí, los rayos en el alba de un sol naciente que se abre paso cada mañana, así de demencial me estaba volviendo por ti. Al paso del tiempo nuestras vivencias fueron aumentando, sin llegar al lecho de mancha (sexo), tu pureza no me lo permitía. ´´Fui tu maestro, tu consejero, tu amigo, tu pseudoamante, tu guía´´, justo así lo expresaste.
El tiempo fue nuestro gran enemigo, nos separó y seguimos con nuestras vidas, yo me centre en mis sueños, como hasta ahora. Hasta que el arcano tiempo se plació en cruzar nuestros caminos de nuevo, fue allí donde por un instante yo sentí el mundo eclipsarse, volví a tierra siendo sideral, mis sentidos se bloquearon, esta es quizás sensación del impacto de la flecha de ese místico ser llamado cupido, jamás había sentido algo así. Fue entonces donde mi gran amigo, el sentido común, me hizo ver que algo andaba mal y que ya nada era igual, algo había cambiado, lo que no tenía idea de que era o quizás no quería verlo, acertadas palabras son aquellas que dicen: ´´no hay peor ciego, que, teniendo la vista, no quiera ver´´. Tú fuiste, eres y todavía no sé si serás, pues trato de olvidarte, la persona que tiene tanto poder sobre mí, que patológico seria de mi parte cederte esa autoridad sino vas a velar por mi bien y menos sino formo parte de tus prioridades, contigo reforcé el amor que le tengo a la persona con la que vivo y hago todo, yo mismo.
Tiempo transcurrido de aquel encuentro mágico nebuloso encuentro, nos volvimos a ver, donde tome la decisión de declararte mi amor y exponer todo lo que tenía para darte, estas fueron mis palabras: ´´tengo algo de suma importancia que decirte, es un sentimiento que no logro superar por ti, hay veces en que los bomberos controlan en fuego, con más fuego, usando la brisa a su favor, por lo que ya no aguanto más callarme tanto, TE AMO, me traes loco, cada vez que te veo siento caminar sobre las nubes, me pongo tonto cuando estoy contigo, sueño un mundo entero a tu lado, en el que dormimos juntos y amanezco a tu lado, que tenemos hijos, que mis metas las llevo a cabo contigo. Tu eres mi todo, cuando te veo quiero abrazarte, protegerte, besar tus labios, fundir mi cuerpo al tuyo, por ti soy capaz de dejarme morir, siento que si mueres mi vida se iría con la tuya, eres lo mejor que me ha pasado´´. Justo en ese momento te pregunte: ¿quieres tener algo conmigo? Allí me encontraba yo expuesto, vulnerable y con mi alma desnuda, esperando tu respuesta, la cual fue: ´´te diré la verdad, he madurado mucho, tu eres único, pero yo no te veo como tú a mí, te quiero como un hermano, yo entiendo que luego de esto ya no quieras hablarme o te quieras tomar tu tiempo para superar esto, lo cual entendería y me dolería muchísimo si ya no me hablaras más, eres perfecto, pero no te amo´´. Esas fueron tus palabras, yo entiendo que nadie está obligado a dar amor o tener una relación con alguien y que cuando se pide se tienen dos posibles escenarios, un sí o un no. Yo siendo muy positivo asumí un sí, encontrándome con la gran muralla de tu respuesta. Acepto que me dolió demasiado, que sentí como una piedra que rompía mi lindo vitral de sentimientos, pude entender en ese instante la gran cólera de Aquiles, pero te amaba demasiado como para odiarte…
Hoy día somos amigos, yo intento disimular todo este volcán de emociones que tengo por ti, encontrándome en esta brecha que querer olvidarte, pero como hacer que este corazón que mana tanta vida de retroceso a lo que creo para ti, como hacer que mi hipotálamo tome las riendas de mi sistema límbico y no sea esta parte tan visceral que domine mi ser, te sigo amando y te llevo tan dentro de mí que me haces daño, eres como un cáncer que me destruye al no poder tenerte, sé que amar es cosa de humanos y que este es sin interés, que cuando este toca a tu puerta no pide permiso para entrar, se instala, crece, desarrolla y madura por sí solo, no me arrepiento de amarte, de lo que si me arrepiento es haberte dado tanto poder sobre mí, por lo que desde ahora intentare olvidarte, sacarte de mí, fenecer lo que tengo de ti, quisiera poder padecer de una amnesia selectiva irreversible de ti.
Se dice que el amor es la fuerza que mueve este mundo, pienso que sí, el libro más leído del mundo así lo establece, pero quizás sea yo el del error y deba aprender amar antes de aventurarme en este mágico camino llamado amor…