Hoy en día es imposible no pensar en que la respuesta a los problemas está en salir al exterior y probar suerte, buscando mejorar nuestra calidad de vida y darnos esos gustos que normalmente con esfuerzo y trabajo duro podríamos obtener, algo hoy por hoy en Venezuela se ha puesto difícil.
Sin embargo el amor que tengo por esta tierra criolla es tan grande como sus sabanas, tan alto como sus tepuyes, tan bonito como sus costas, tan deslumbrante como mirar el salto Angel y algo aun mejor que todo esto, el cariño de nuestra gente. Son motivos que te hacen detenerte un poco y pensar que un país con tantas riquezas puede salir de esta crisis que nos agobia.
Pensar en los buenos tiempos que solíamos vivir, una arepa de tu mamá al llegar a la casa cansado de pasar el día en la calle, una parrilla acompañada de cervezas con los panas el viernes y una sopa los domingos, los viajes familiares a conocer alguna de las tantas maravillas que tenemos en nuestra tierra, estar pegados a un televisor esperando que comience el juego de la vinotinto reunido con todos los panas que algunos ya se han ido y no sabemos si los veremos de nuevo.
Yo, al igual que muchos que aquí seguimos sabemos que si esta situación comienza a mejorar, todos los inmigrantes van a volver porqué estoy seguro que todos ellos aman esta tierra tanto como yo. Venezuela los que aquí estamos nunca dejaremos de lucharte para que todo vuelva a ser como solía ser, por eso es que aún y a pesar de todo guardamos ese rayo de esperanza tricolor como tu bandera.
Gracias a todos por leer este post, esto es tan solo un pedacito de lo que siente un criollo que ama inmensamente este suelo que pisa firmemente con esperanza y ganas de levantar este país. Fuerza y fé.
"Gracias por tanto Venezuela, volverás a ser esa tierra de oportunidades que un día fuiste".