El siempre soñaba con que su amor fuese correspondido y cómo se acercaba el día de San Valentín, decidió demostrar su amor, era ahora o nunca entonces con un dinero que había ahorrado se fue hacia el centro comercial, pensando en que le podría comprar a alguien que lo tiene todo?
Ella tenia carro propio, ropa de moda, viajaba, y muchos lujos más que el nunca había tenido, lo que ahorro no podría comprar nada comparable a lo que ella ya tenía.
Pero había algo que él sabía, y era que por todos esos lujos, y siempre hay algo que falta, si se tiene lo material, a veces hace falta lo espiritual, y sobre todo amor. Entonces lo decidió....
El día de San Valentín llegó y a Natasha sus pretendientes le enviaron todo tipo de regalos suntuosos, y Arturo solo le pudo dar un pequeño cofre, pero cuando está lo abrió su ojos, se llenaron de lágrimas, en la caja estaba una carta con la declaración amor, que describía todas las cosas de la personalidad de ella que le enamoraban, y un conjunto de pequeñas pero significativas cosas, las cuales ellas en sus conversaciones le habían comentado.
El chocolate nunca probó, una manta de color amarillo como la que ella tenía de niña, un caracol de la playa como los que ella se trajo de su último viaje, y unos pequeños aros con el símbolo de la virgen que su fe profesaba.
Le regaló más que objetos materiales, la demostración que la quería y que las pequeñas cosas eran importantes para el, así como lo era ella