¡Hola, apreciados y respetados lectores!
Continuando con la presentación de mi segunda antología de poemas, bautizada: "El Ensueño de un Poeta", con mucho placer, les comparto el "Poema 33" de ésta, que se titula: "Guayana (Acróstico)". Como ya es costumbre, he acompañado el poema con una fotografía de mi autoría alusiva al tema. Esperando sea de su agrado, les envío en estas líneas mi acostumbrado fraterno abrazo.
GUAYANA (ACRÓSTICO)
(Poema 33)
Guardo recuerdos hermosos de un lugar.
Un hermoso, grande y paradisíaco rincón.
Angostura, es la puerta de acceso al juglar.
Y hay sutil aroma de puerto en el malecón.
Armonía, esperanza, deidad y tanta gratitud.
Nunca antes había sentido tanta emoción.
Aunada a la belleza, la soberbia y pulcritud.
Guardiana del misterioso escudo sagrado.
Un enorme emporio de riqueza vegetal.
Angostura vio su corazón tan desangrado.
Y corroído por la contaminación ambiental.
Auyan Tepuy sagrado de los bellos ensueños.
Nunca más abandones a la madre Guayana.
Ahora y siempre vela por todos sus sueños.
Guayanés, es el nombre de su bello escudo.
Un ingente tesoro de rocas y mucho metal.
Aún guardas frágiles vestigios tan mudos.
Y adornos de agua cristalina, monumental.
Agua tan pura y tan cristalina como la miel.
Nadie ha podido beber agua tan fundamental.
Agua límpida, que muestra lo rico que es él.
Garganta del gran Auyan Tepuy que viertes.
Un enorme torrente de espuma y de llovizna.
Anhelante de que su espuma bañe la tierra.
Y de alguna mágica forma le retribuya la vida.
Ahora Guayana es un predio muy legendario.
Notas y más notas de ella, tengo en mi diario.
Así, que yo nunca querré o podré olvidarlo.
Guayanés ya me considero para siempre.
Un peregrino de tus vastas y bellas tierras.
Aunque no sea uno tuyo, tan propiamente.
Yo siempre seré tu hijo, bella Madre Tierra.
Amante de tus vastos predios tan calientes.
Nunca, jamás te he de olvidar Guayana mía.
Amiga inseparable de mi más justa alegría.
AUTOR: JOSÉ M. LAUSAR