hola amigos de steemit, en el anterior post hice mi pequeña presentación dejando varios cabos sueltos, por eso en esta oportunidad quiero compartir con ustedes una experiencia que duro 6 magníficos años y que corresponde a mis estudios de secundaria.
San Javier vista desde el edificio dormitorio de alumnos varones
A la edad de 12 años, me interne en un colegio llamado San Javier del Valle Grande perteneciente a la organización Fe y Alegría, el cual se encuentra ubicado en la zona del Valle estado Mérida, una entidad muy hermosa de Venezuela.
()
San Javier del Valle es un colegio internado fundado por el padre jesuita Jose Maria Velaz, con el fin de proveer educación a la población de escasos recursos, el internado otorga el titulo de técnico medio en 5 áreas de trabajo; mecanica de mantenimiento, textil, agropecuaria, carpintería, textil y cerámica , dentro de esta tiene otras especialidades como electricidad y soldadura, cuenta con una vaquera y diversos talleres donde se aprende a laborar según la rama que escoga el alumno.
El colegio me ofreció a mi una buena educación pero se encontraba a 8 horas de mi hogar, se podrán imaginar lo difícil que es emocionalmente para un niño alejarse de su familia a la edad de 12 años, mi primer año me costo mucho adaptarme a lo que seria mi nueva casa, pero luego de muchas horas de nostalgia y tristeza me adapte a ese paraíso, que me ha dado los mejores años de mi vida, las razones para esto son muchas, pero una de las mas importantes es que en vez de tener amigos tuve hermanos, mis compañeros de clases y trabajo con los cuales compartí tantos momentos, desde que nos levantabamos a la 5:00 am hasta que nos acostábamos 9:30 pm, los profesores pasaron a ser mas que educadores nuestros segundos padres, no solo nos dieron la formación académica sino que tambien fueron nuestros guías y consejeros en los momentos de dificultad, nos orientaron a ser personas de dignidad y honradez, a ganarnos el pan de cada dia y a luchar por las metas que pudiésemos tener, cada día aprendíamos algo nuevo, y algo de lo cual nunca me voy a cansar es de ver el hermoso paisaje que nos brindaba,la vista puede que sea la misma pero los contraste eran tan diversos, por eso digo los días en mi colegio nunca eran iguales, a pesar de no poder salir de las instalaciones, teníamos tanta libertad de correr por los potreros arrear al ganado, atender a los animales que nos daban el sustento, interactuar con la naturaleza.
Estudiar y trabajar no han sido tan fácil para mi como lo fue mi secundaria, solo nos daban una hora para hacer las tareas que nos colocaban los profesores, ya que del resto estabamos ocupados en las ocupaciones de los talleres, pero no fue obstáculo alguno no tener tanto tiempo, la inspiración me la daba el mismo ambiente en el cual me encontraba, era mágico estar allí, estudiando, trabajando compartiendo con los amigos, haciendo las dinámicas de recreación, honestamente no hay manera de expresar lo marcado que uno queda con dicha experiencia.
Le debo tanto a mi colegio, por tantos momentos de alegría, tristeza, nostalgia, triunfos, recuerdo muy bien el día de nuestra graduación ninguno de nuestra promoción se querían ir de lo que llamamos nuestra segunda casa o como nos decían allí la cajita de cristal.