En determinados momentos de la vida vemos a nuestros allegados enfrentar situaciones tortuosas y difíciles en el que es imposible tomar acciones a modo de ayuda, situaciones que pueden afectarlos de una manera tan compleja… tan profunda que es difícil siquiera imaginar lo con sienten, es en esos momentos en tratamos de encontrar las palabras adecuadas, palabras que pueda llegar a lo profundo de ellos y desgarrar en pedazos la oscuridad que los apaña, pero de no ser poseedor del arte de la palabra este momento también se transforma en un momento de impotencia ya que solo se puede ver como la oscuridad devora a sus allegados, se puede intentar decirles palabras consoladoras pero se debe recordar que estas palabras son dichas sin entender la magnitud y profundidad de sus emociones y por ende solo pueden llegar a rasgar las superficies de sus emociones o en el peor de los escenarios tener un efecto contraproducente, sin embargo por experiencia en estos casos lo mejor que se puede hacer es decir “estoy aqui” sí.. Estoy aquí para apoyarte y brindarte una mano amiga cuando lo necesites, estoy aquí para respaldarte, así que no te diré que no te sientas frustrado, no te diré palabras que no lleguen a ti en absoluto, no te dire que no llores, solo quiero que recuerdes que “ estoy aquí para ti”