O LA ESPERA
Es inútil llenar el desaire
con las voces de la piedra cimentada
alojarse diariamente en la certeza
y esperar el paso feliz del viajero
en su tren impuntual
De nada servirá
escuchar los bostezos de la tarde
como quien presiente
la infalible señal
del trashumante cometa
El enigma socava el callado
decurso del deseo
y nos mantiene en duermevela
Solo el sobresalto
vindicará
nuestro furtivo éxtasis.
(a Oswaldo Acevedo)
AL OTRO LADO
Sigues ahí
hundido en el borde
de tu cuerpo
Una ausencia yaciendo
pesadamente
sobre la otra
Y la luz de tu retina
perdida desvaneciéndose
De los espejos
-siempre se te olvida-
no siempre nacen soles
a veces sombras
siluetas engañosas
Enciende la lámpara
Descuelga tus fantasmas
Mientras tanto te reconoceré
en mi otro nombre
COMO EL SUEÑO
Un rompimiento de alas
sobre las palabras
y el despojo
derribado sobre la vigilia
el mástil y su horizonte
a la deriva
En el otro sueño
tenues almas
con la sinuosidad del silencio
en sus entrañas
celebran
al filo del instante