La siguiente fotografía la tome antes de que iniciara un recital de música sinfónica en el Teatro de la Opera de Maracay, mi ciudad natal...capturada con la cámara de un teléfono Motorola G1.
Antes de cualquier belleza normalmente hay oscuridad.
Antes del resplandor siempre hay soledad, siempre hay nada.
Pero tal cual como fueron apareciendo estos destellos en la tarima...tal cual se va preparando nuestro escenario de vida para grandes cosas...
Al principio oscuridad, pero con paciencia y ESPERANZA, el show debe continuar.