Amar es penetrar en el baúl cósmico
que transfiere las moléculas
a un espacio divergente de nosotros.
Revelación inalterada de principios remotos,
de lugares perdidos, ocultos o extintos,
hallazgo de lumbre en rincones oscuros.
Amar es encender la leña y el fuego,
arder entre las caricias o las miradas,
derrumbar las paredes de lo imposible,
trepar los muros que nos llevan
a la anonimia febril que va feneciendo
arropada entre las ansias y esperanzas.
Amar es explotar en mil pedazos,
acoplar cielo y tierra, agua y aire,
conversión natural de seres y almas,
transposición integrante de motivos
que se cruzan, chocan y sacrifican.
Paz y felicidad que nos embarga.