Viajar en tren había sido su sueño de toda la vida y ahora cuando veía el paisaje pasar rápidamente por sus ojos a través de la ventanilla, sentía un cosquilleo de satisfacción en el estómago.
No sabía a donde iría, si a una ciudad, al futuro o al pasado, porque cada vez sentía que la velocidad del tren aumentaba y el recuerdo del que salió en la película “Regreso al futuro” le llegó a su cerebro.
Todo era maravilloso hasta que una voz le dijo al oído: “Se terminó el tiempo” y tuvo que quitarse el casco de realidad virtual.