por sobre los obstáculos que enfrentamos;
en poder ser forjadores del destino
aunque las circunstancias lo impidan.
En ser basculas donde el amor y odio conviven
sin asesinarse mutuamente,
en ser extremadamente cobardes
y desafiantemente valientes al mismo tiempo.
La belleza de la vida está en la libertad
que nos encadena sin sodomizarnos,
en la anarquía innata de nuestros genes
y en la rebeldía que impide esclavizarnos.
En el éxito producto de muchos fracasos,
en el perdón como catalizador de la tiranía
y en la fe como espada libertaria para sobrevivir.
La belleza de la vida es simplemente vivir.