Desnuda vence su pundonor ante las miradas de los hombres que inyectados de lujuria la miran bailar sinuosamente tomada de los brillantes tubos dispuestos para eso en el escenario.
Suele en ocasiones escuchar muy dentro de su cerebro las palabras de reproche que su tía le gritó la última vez que se vieron con motivo de navidad en casa de su madre, cuando se enteró del trabajo que hace.
Le habló de valores y de honradez y la despidió deseando que Dios tuviera misericordia de ella.
A veces duda en seguir pero aunque suene morboso le gusta que la deseen.
El Cuentochip es un relato de un máximo de 100 palabras.