Trabajo duro y bendiciones en el viaje de un escritor.
Pero, oh Dios mío, ¡las bendiciones que también han venido! Momentos en que Dios me dio nuevas ideas con Su Palabra. Días que, mientras escribía, su presencia flotaba tan cerca que sentí que casi podía alcanzar y tocarlo.
Ha habido momentos dulces en los que escuché a lectores que compartieron cómo las palabras que escribí los inspiraron a volver a la iglesia, a darles una segunda oportunidad a su matrimonio o a darse cuenta de que habían sido negligentes con sus familias y corregir eso antes. fue muy tarde. Esas son las preciosas bendiciones que me hacen llorar, que me hacen sentir tan pequeño en presencia de un gran Dios que podría lograr todo eso y permitir que sea una pequeña parte de ello.
No traje nada a la mesa sino un corazón dispuesto. Dios dijo: "Puedo hacer mucho con eso". Y Él lo ha hecho.
¿Qué sueño ha puesto Dios en tu corazón? No permita que el desaliento le impida cumplir el sueño que Él tiene para usted. No dejes que la "espera" evite que te mantengas fiel. Y no te pierdas la bendición de mirar hacia atrás algún día y ver cómo Él puede hacer por encima y más allá de lo que alguna vez pensaste que era posible.
Esto ha sido todo por hoy lectores espero hayan disfrutado de esta gran historia!
Se despide su amigo