Gotas de agua que caen sin dilación
sed que palpita en nuestro corazón
dolores que se olvidan en la brisa suave
azul que aquieta la mente sin clave.
Praderas y verdor en todo el horizonte
quietud y bienestar que refrescan tu mirada
en medio de la brisa más suave y constante
atrapando esa realidad por tan solo instantes.
La rosa en el camino observas con calma
admiras el color de su esplendor sin fin
no parece que hubiera cansancio en ti
piensas en alegrías que vienen sin postín.
Libertad tan grande se hace sentir
con dulzura que nunca ha de sufrir
te envuelven emociones trepidantes
al admirar el cielo que tienes ante ti.
Tras hacer un breve soliloquio sigues tu camino
y en el viento parecen oírse lejanos alaridos
las nubes destronan obsesiones y recuerdos
¿cómo podrías ignorar los prados?