Hola Steemians
A veces creo que lo mejor para nosotros los fotógrafos, sería andar permanentemente con nuestras cámaras en mano; es decir, tener la cámara a mano para captar cualquier evento, situación o cosa que pueda rodearnos, que pueda despertar nuestro interés, admiración y/o curiosidad. Aunque bien sé que lamentablemente, en muchos países no se puede cargar permanentemente la cámara encima, ni de manera muy notoria porque el nivel de inseguridad es muy elevado en dichos lugares y sería por tanto una práctica riesgosa (es decir, se corre el riesgo de que te la roben y/o te agredan).
No obstante, hay que decir que es recomendable para los fotógrafos tener la cámara a mano siempre que sea posible, porque si bien es cierto que la principal materia prima para nosotros los fotógrafos puede decirse que es la luz; también es cierto que la curiosidad, creatividad y visión natural de las cosas y eventos que nos rodean, ese "ver la foto" antes de siquiera presionar el botón de captura de nuestra cámara, también puede considerarse como algo de suma importancia en tal sentido.
En este orden de ideas, pienso también que tener la cámara siempre a la mano hace que a veces sucedan cosas maravillosas y sorprendentes para nosotros como fotográfos, es decir, ello hace posible que podamos captar eventos y cosas que normalmente son muy difíciles de captar; como por ejemplo, el vuelo de un colibrí, o de una abeja, el paso de un cometa o estrella fugaz, etc.
Sin haberlo planificado, en esos momentos podemos lograr captar naturalmente una gran fotografía, de esas que te hacen preguntarte si solo tuviste suerte o estás mejorando en tu técnica. Se trata de estar en el momento correcto cuando las cosas suceden y tener algo de suerte, pero sin siquiera pensar mucho en el asunto.
Pero más que nada, quizás incluso más importante que tratar de tener a mano, siempre que sea posible, nuestra cámara; creo que para tal propósito (de captar fotografías únicas e inesperadas) contribuiría el hecho de estar más atentos al entorno durante las sesiones fotográficas que realizamos. Esto que les menciono es algo que me ha sucedido muchas veces; es decir, por lo general cuando tomo una fotografía, suele ser algo bien planificado, pero en ocasiones, en medio de sesiones (sobre todo cuando me encuentro fotografiando la naturaleza), me ha sucedido que surgen fotografías que no tenía pensado hacer en ese momentro concreto, y la sesión termina resultando todavía mejor de lo esperado.
La fotografía que está debajo de este párrafo, es una muestra de lo importante que es para quienes nos especializamos en fotografía de la naturaleza, tener nuestra cámara a mano, pero también estar atentos al entorno que nos rodea.
Tomé dicha foto de dicha ardilla, en un momento propicio para ello; es decir, no puedo decir que tomar dicha foto fue fruto de una gran planificación al respecto; sencillamente vi a la ardilla comiendo un fruto de aguacate, fui por mi cámara (que no estaba demasiado lejos de mí) y le tomé fotos. Por ello, es preciso aclarar que hay fotografías que simplemente puedes querer realizar, pero hasta que no surge la oportunidad, no podrás disponerte efectivamente a ello. Es decir, en este caso, puede que, como fotógrafo, tengas el anhelo de querer fotografíar también a una ardilla comiendo algún fruto, pero dado que la ardilla es un animal silvestre y además suele ser muy arisco, pues solo podrías tomar una foto de este tipo cuando se presentare la ocasión (ya sea que te encuentres en medio de una sesión o no en ese preciso momento).
En fin ¿qué opinan del tema de este post? No olviden comentar.