Un solo camino habrás de tomar en la agitada y espesa montaña,
un solo camino habrás de tomar, ni un obstáculo te ha de dilatar.
El sendero tenebroso y hermoso es; entre eternos atardeceres sin final,
pero si andas buscando paz mental, en el camino la habrás de encontrar.
Todos los pasos abiertos, todos enteramente sin final,
te sientes triste entre una oscuridad sin tregua.
En medio de la luz más inusual, sin horizonte te hallas,
pero sé que lo habrás de encontrar, certeza divina me ampara.
Estás consciente, intuiste el amenazante peligro y lo ignoraste,
entraste al centro del huracán sabiéndolo temeraria acción.
Árboles y obstáculos a izquierda y derecha, un gran silencio en el medio,
y en el alma adquieres noción de lo que nunca tuvo remedio.
Alegría del alma que tan esquiva pareces, no siempre podrás huir,
por más que lo intentes, y en la meta lejana no podrás ausentarte.
Escrito por José Quintana.