Fuente
En general, se nos pasa buena parte de la vida entre trabajo y estudios, intentando cumplir con todas las reglas (lógicas o no). No digo que este mal, pero, a ver:
La mayoría de los grandes pensadores, los grandes hombres de la historia, al final de sus días coinciden en ideas referente a “si volviera a ser niño haría esto o aquello”, “si volviera a vivir, comería más dulces, jugaría mas”… y frases similares.
Para ejemplificar, el siguiente poema Marioneta del gran Gabriel García Márquez (año 2000):
Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.
Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...
No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre
sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.
Hay cosas esenciales, como ayudar a los demás, no dañar al planeta, estar en paz con uno mismo, no hay ningún pensum de estudios que nos hable de ello… quizás si nos educaran mas al respecto el mundo sería otro.
Pero, recientemente tuve la perdida de una familiar, y pensándolo, recordándolo, a pesar de que el no logro alcanzar ninguna formación académica, ni la más básica, puedo afirmar que vivió su vida en todo su esplendor, sin riquezas, pero viviendo.
Recuerdo otro familiar que dedico su vida primero a su formación académica y luego al trabajo, un día sin más ni menos un infarto fulminante dio fin a su vida… que realmente era solo trabajar.
Entonces me pregunto:
¿Es realmente eso vivir?
Partiendo de lo planteado anteriormente, solo quiero llamar a la reflexión, y pedirle a quien lea este post, que le dé un vistazo a su vida, y piense si realmente lo que está haciendo le genera placer, si lo disfruta, y si no es así, que dedique su tiempo a realizar actividades que lo llenen como ser humano, porque al final de nuestras vidas (y vaya que pasa rápido), solo los buenos recuerdos nos permitirán, aun estando en condición de cama en nuestra vejez, tener una buena visión de lo que haya sido nuestra vida.