Estratagema del impío
corroe las almas.
Ya no son tan fieles,
ya no son tan dóciles
Fétido aroma;
impregna el aberrante juego.
Ya no son tan fieles,
ya no son tan dóciles.
El idilio los carcome,
se recrean en un festín de sexo,
y el demonio se ríe
de su hilarante comedia