Dos más uno son tres,
pero dos más dos no siempre son cuatro.
El amor entre Sol y Luna puede resultar prohibido,
por más que quisiesen estar juntos,
pueden salir heridos.
Luna fría, Sol caliente,
situación irremediable, sentimientos adyacentes.
¿Qué culpa tengo yo de que tus rayos me quemen?
¿Qué culpa tienes tú de que mis besos te congelen?
Eclipse lunar,
eclipse de sentimientos.
Emociones congeladas,
pensamientos echados al fuego.
Corazones muertos divagan en el universo,
universo en el que somos
Luna impasible, Sol violento.
¿Acaso existe un universo
que permita eclipsarnos un momento?
Sin daño alguno, sin hoyos negros,
sin que tus rayos solares me quemen en mi invierno.
Sol naciente, sol que me habla,
Sol que me ataja constelaciones creadas,
como Luna no he de amarte,
como mujer siempre he de añorarte.
Fuente de la imagen empleada, extraída desde Pixabay:
Eclipse lunar
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