Y en mi recorrido por este refugio otro animal que tomaba la siesta de lo más tranquilo fue este lagarto aguja, después sido alimentado por los guarda-parque. En lo personal no me gustan estos reptiles de la naturaleza por los peligrosos que son, por suerte estaba en su quinto sueño digo yo, cuando tome la foto.
Nos vemos en otra entrega amigos steeminianos!!!