Basado en una historia real que acabó de pasar.
Tengo algo que no me deja pensar.
¿Es algo común, verdad?
Pues por más común que sea, no es bacano.
Llevo más de una semana pensando en cosas que debo crear, cosas que debo hacer y cosas que quiero publicar por acá, pero la verdad es que no he podido concentrarme, ni aquí ni en ningún otro lugar.
Resulta que hace dos fines de semana estuve en un evento sacando gifs para el mismo evento mensual de cosplay en mi ciudad, sumado a que estoy con la cabeza en un proyecto con unos compañeros... y ando buscando trabajo en mi medio audiovisual, y viendo qué hacer para mi reel... y tengo eventos con los miembros de mi clan en Warframe después de la última actualización, y en Paladins hay un torneo el sábado y-
Conciencia: Jota, ¿a quién le importa?
Es cierto, estoy disvariando. Cáspita.
Así llevo más de una semana.
Sí, creo que es mi culpa por no saber organizar el tiempo, o por dejar que mi curiosidad sobrepase mi talento, o que sea más impulsivo que emocional, o yo qué sé.
Conciencia: Jota, has salido de casos peores en el pasado. Si pudiste antes, podés ahora.
Si pidisti intis pidís ahiriii, pfff, ya sé hombre.
Conciencia: Aprovecha esa procrastinación que tienes y haz algo que puedas hacer ya.
¿De qué rayos me hablas?
Conciencia: Empieza forzándote a hacer una idea mediocre y fácil, y luego la empiezas a moldear. Conociéndote, sé que te inventarás algo que te satisfaga. Y ponle gifs.
Pero no se me ocurre nada. Estoy en medio de un bloqueo.
Conciencia: Pues aprovecha lo que tienes entonces.
... ¿Estás diciendo que escriba sobre este bloqueo mental?
Conciencia: Ya tienes un post, muchacho.
Esta sección será dedicada a los momentos de bloqueo mental que surjan de aquí en adelante. La idea es no llegar a hacer tantos, jeje.
Que el cielo me libre.