Recuerdo que cuando era un niño, y compartíamos tiempo con mi familia en días soliados y no sabíamos la hora y no teníamos un celular o reloj, pues hacer un reloj de sol era la opción perfecta.
Y en el polvo pretendíamos hacer un círculo, claro no éramos precisos, pero simulabamos un círculo con 4 o 6 rayas ya sea marcando las 12 de mediodía, 3 de la tarde, 6 de la tarde y 9 de la mañana.
Y para aquel entonces era una habilidad que era muy fácil pero eficaz ya que luego identificas la hora, solo requería un poco de lógica y cálculo de la vista.
Lo cual era como una competencia de quien tenia la razón en cuanto la hora exacta, intuyendo la hora y minutos a exactitud era un logro impresionante para cada uno.
Y también un reto de adivinar o determinar la hora solo con ese reloj improvisado, con un círculo inexacto, 4 o 6 horas intuyendo su localización en el círculo y un palo más o menos recto que se colocaba al medio aproximadamente y era la hora de dar los cálculos de cada quién.
Eso era algo divertido e interesante para todos, memorable.