Aspecto
Una o varias luces de vivos colores, que se mueven en torno de un árbol a cualquier otro sitio.
Lugar de Aparación
En el llano, pueblos del interior o sitios apartados de las ciudades. En Venezuela y otros sitios de Latinoamérica.
Origen
Desde la época de la Conquista y la Colonia
Si has estado en el llano o en un pueblo montañoso de Venezuela, tal vez hayas percibido al caer la noche, en alguna ocasión, una luz azul, verde o blanca, que se mueve y parece flotar en la brisa nocturna. Mucha gente ha visto este poético fenómeno: una luz que aparece al pie de alguna ceiba, o bajo un frondoso saman (un árbol) centenario. Se dice entonces, que que en ese lugar hay un Entierro, es decir, oro, joyas, o algún otro objeto valioso y que es luz que es el alma en pena de quien hizo el Entierro, indica el sitio exacto del tesoro, con la finalidad de que alguien lo localice y lo saque, porque solo así podrá descansar en paz.
Esta leyenda de los Entierros es muy antigua. Se cree que cuando los conquistadores llegaron a America los indios enterraron fabulosos tesoros, para asi evitar el saqueo de los españoles. Tambien se sabe que, a partir del sigo XVI, los piratas que asolaban nuestras playas sepultaban en ella el botin robado a los barcos españoles.
Posteriormente, durante la Colonia, muchas familias criollas acumularon grandes fortunas, y al sobrevivir a la guerra de Independencia enterraron sus tesoros, pues para entonces eso era lo mas seguro. Cunado Boves invadió la ciudad de Caracas, muchas familias huyeron al oriente del pais para escapar de una muerte terrible, a manos del enloquecido y sanguinario jefe realista, y para salvar su dinero lo enterraron, junto a determinado árbol o piedra, con la esperanza de regresar y recuperarlo. Pero hombres que habían enterrado verdaderas fortunas, murieron sin poder desenterrarlas, a causa de la guerra o porque olvidaron el sitio exacto del Entierro.
Hay quienes afirman que cuando los ricos hacendados debían cambiar de residencia a causa de la guerra, o querían poner su fortuna a salvo de posibles ladrones, sacrificaban a uno o dos esclavos y los enterraban junto con el oro, a manera de macabros vigilantes.
Y cuando a fines del siglo pasado, mucha gente mostró, de pronto y sin explicación aparente, una gran riqueza, se llego a afirmar que esos nuevos ricos habían descubierto algún Entierro.
SI por fortuna alguien ve una de esas vibrantes luces de colores en medio de la noche, al día siguiente debe cavar en el lugar indicado. Si por cobardía, el fantasma no lo perseguirá, pero eso si, perderá la oportunidad de hacerse rico de la noche a la mañana.