Óleo sobre lienzo, realizado, aproximadamente en el año 1624 -por la misma época, en la que el poeta libertino François Villon, a quien recuerda, glosaba de taberna en taberna aquéllos nostálgicos versos que se referían a lo perdido, bajo la metáfora de 'las nieves de antaño'- la presente obra, del pintor flamenco Gerritt van Honthorst (Utrecht, 1592-1656), llama la atención por su extraordinario realismo, que se hace patente en ese rostro de mejillas sonrosadas y ojos que transmiten los efectos etílicos, observando, quién sabe si felices pero desde luego con mirada báquica, la delicada copa de cristal que sostiene con la mano derecha. Menos conocida, quizás por el público en general, a mi juicio es una de las grandes obras maestras que se exhiben en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.