Hoy escribo desde estas cuatro paredes, en las que me encuentro diariamente. No sé qué hacer si entristecerme o ponerme alegre, lo único que sé, es que siempre estoy encerrado haciendo lo que dicta mi mente .
He estado por tanto tiempo que a veces no sé quién soy, no sé dónde está mi verdadero yo. No sé qué hacer, todos los días pienso en lo mismo, ya estás paredes están acabando conmigo.
Quisiera ver la luz de la luna, aunque sea una vez más, necesito respirar el viento y ese dulce mar solo quisiera tener esa gran oportunidad y poder compartir con mi familia por tan solo una noche más.
El encierro es el peor del mal, no te deja ni pensar en un futuro que uno quisiera poder llegar, no le deseo esto a nadie más, porque no hay quien te saque de este camino tan irreal. .
Imagino con muchos amigos que me vienen a buscar, los tengo a mi alrededor y conmigo quieren jugar, la gente dice que estoy loco por que nadie los puede visualizar, pero sé que no es verdad porque ellos mismo me van a sacar de este lugar. .
Se dice que estoy loco porque veo lo que los demás no pueden ver, pero no es locura yo pienso que es un super poder y estoy alegre de nadie lo pueda obtener.
Perdí la noción del tiempo, no sé en qué día todo esto empezó y mucho menos sé cuándo acabara. Todas las paredes tienen una marca de cada día que paso en este lugar, con la esperanza de que algún día me vengan a buscar. .
Al lado de mi habitación escucho muchos ruidos no se de quien será, me dicen que son gente que su tiempo está por acabar en ese lugar, pero no sé si es que se van o morirán y empezaran a ser parte de mis amigos que todas las noches me vienen acompañar. .