Hola amigos steemians, por aquí vengo a deleitarlos con algo más de mi verso libre y mi poesía, esta vez dedicada a los valientes emigrantes de mi pais que abandonan su terruño para irse lejos a otros lares buscando una mejor vida oportunidades y el futuro que han soñado.
Sé que nos es fácil tocar este tema, y que es muy sensible para muchos, ya que han sido millones de jóvenes los que ya se ha ido de Venezuela y sé que algún familiar, amigo cercano o conocido se va identificar mucho con este relato rimado que van a disfrutar a continuación.
El Emigrante perdido
Va el emigrante perdido, cree que está preparado,
con el corazón en un lado, que casi sale de su abrigo,
son muy fuertes sus latidos, pues se aleja de su prado,
su terroncito anhelado, da tristeza su despido.
Disimula y se hace el fuerte, para que nadie presienta,
“Tengo con que pagar la renta”, le dice a toda la gente,
su madre que es su doliente, no quiere, pero lo alienta,
aunque sabe que aparenta, también casi se arrepiente.
Es lo malo de los tiempos, su más profundo motivo,
el dice que no está vivo, que no quiere perder tiempo,
pero se le va su aliento, cuando piensa en el arribo,
a un mundo desconocido, y lo invade el descontento.
Ya tiene todo preparado, visa, plata y pasaporte,
sea en el sur o sea en el norte dejara lejos su poblado,
con la esperanza en un lado, va leyendo los reportes
que las líneas de transporte tienen todo abarrotado.
Como pájaro sin nido, cuida mucho su pasaje,
toma fuerte su equipaje, ve a los lados confundido,
no vaya ser que un descuido, de su embarcación lo baje,
y vaya a perder el viaje, después de tanto recorrido.
Ya no hay nada que perder, ya tomó la decisión,
se le arruga el corazón, pero es joven su vergel,
lo tenemos que entender y hasta darle la razón,
porque sin despegar el avión, tan solo piensa en volver.
Se eleva y aun vuela bajo, así emprende la huida,
ahí va su alma perdida, que va tomando un atajo,
el sentimiento hace estrago al ver su triste partida,
ojala y encuentre vida, que no todo sea trabajo.
Así es la amarga historia del que razona y nos deja,
porque lo apabulla la queja, y no tiene corta memoria,
así quedara en la historia, de quien rompa con la reja,
que no se si por pendeja, al país dejo sin gloria.
La distancia es su enemigo, su regreso lo desvela,
su tricolor de acuarela y el tiempo son los testigos,
del “Emigrante perdido” que va aguantando la pela,
solo quiere que Venezuela, sea libre, a Dios le pido!
Hasta la próxima poesía!
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